sábado, 12 de septiembre de 2009

bandera roja: prohibición de baño

Aunque la crisis capitalista continúe desmejorando la situación social de los argentinos, el gobierno colabora en su acción para profundizar la ruina colectiva. No sólo desde los planes de esta semana(como los aumentos de un 8% a los monotribustistas cuando existe una economía totalmente regresiva) sino desde su política anual que permitió congelar los salarios al arreglar las paritarias para un tiempo venidero de más calma, dejando escondido al Consejo Económico y Social. Por otro lado, pone en ruedo el plan político "pan y circo". Acompaña la decisión de la Corte sobre la despenalización al consumo de drogas, pregona la dadiva del "fútbol para todos" al asistir al salvataje de la AFA, y condecora su espíritu popular al enviar un proyecto de ley "democrático" sobre los medios audiovisuales y de radiodifusión. Mientras tanto se criminalizan las protestas de los petroleros en Santa Cruz, se profundizan las protestas de los trabajadores de Terrabusi y los trabajadores del Subte, y, en Quilmes, la ley de expropiación, es cada vez mas desdibujada tanto en Massuh como en Febatex.

El terreno político opositor hoy se encuentra dubitativo en cuanto a tomar la iniciativa ante el clima de estallido que se genera en varios focos que tienen a la lucha de los trabajadores como centro de acción. Es por eso que han dejado a los Kirchner tomar la delantera para que se hagan cargo de lo que viene. Aquellos dicen aguardar hasta el 10 de diciembre, esperando el acuerdo con el FMI, mientras se hace el juego de oponente en los proyectos legislativos del gobierno y en el antagonismo que le produce la Mesa de Enlace. Por el momento todos escuchan propuestas y ven con ojos atentos que acontecimiento puede llegar a avecinarse para pararse de un lado o del otro. Ya lo vemos en la disgregación de la CGT del vandorista Moyano, que pelea por su candidatura de gobernador bonaerense bajo la bandera del movimiento de los trabajadores (aunque no descarta posicionarse ante el llamado de Duhalde para mover a los síndicos a su PJ noventista), y los "gordos" que se nuclean para despachárselo de una vez. De la misma manera Sola ya se enlaza tímidamente con Busti para la consolidación del nuevo PJ con la fuerte presencia del duhaldismo.

Esta claro que, tanto la gestión oficial como la opositora no confían en sus propios medios. Los primeros
están tirando los últimos manotazos que harán playa con la llegada de los fondos de capitales extranjeros en noviembre, los otros buscan al restaurador nuevo que tenga el apoyo del FMI y de la burguesía local para tirarlo en cancha. Sin embargo, ambos coinciden en maniobrar la crisis de los capitalistas destinando fondos a las patronales y perpetrando el acoso al pueblo trabajador por medio de la condescendencia de suspensiones y despidos, devaluación de los salarios, y hostigamiento legal (cuando también represión física) hacia los trabajadores al protestar por sus legitimas demandas.

Ante esta situación es urgente el llamado a una Convención Nacional de trabajadores ocupados y desocupados. A una Convención Nacional de los movimientos sociales y piqueteros. Resolver en ellas una planificación de métodos de lucha en conjunto para contrarrestar los atropellos del capital, agrupado bajo la protección del gobierno y la oposición derechosa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

estamos peor que en el 2001!!!
que se venga el nuevo argentinazo!!
pero liderado por los partidos de izquierda y los movimientos populares y no por el peronismo.
saludos
el caballero santo