sábado, 5 de diciembre de 2009

fuerza de choque roja

La formación de "Hinchadas Unidas Argentinas" no es más que el pasaporte que el gobierno le entrega a la barra brava de Independiente para el manejo de todos los negocios relacionados con respecto al seleccionado argentino de fútbol a cambio de constituirse esta, junto a otras barras más, en los soldados del kirchnerismo para la campaña del 2010-2011. Elementos de esta barra ya habían querido "copar" el lugar preponderante de este negocio en Alemania 2006, cuando en el sur de este país, mientras se desarrollaba el mundial, promovieron varios hechos de violencia en enfrentamientos que los reunían con simpatizantes de River Plate frente a otros de Boca Juniors.

Todos sabemos de los sucesos de violencia que estos grupos cargan sobre sus espaldas, y el carácter mercenario de su accionar ante el mejor postor.
"Bebote", el jefe de la barra de Independiente, no sólo tiene el tratado comercial con Coca-Cola (ver Prensa Obrera 26/11/09), sino que también es responsable de administrar los delitos que se suscitan en las inmediaciones del estadio "Libertadores de América" mientras se desarrollan los partidos en los cuales Independiente hace de local; el hurto de stereos, dentro de los estacionamientos que lindan al estadio, es uno de los negocios mas rentable los días de partido. Estas piezas robadas podían ser ofrecidas, hace unos meses atrás, en el Mercado de frutos de Avellaneda, a pocas cuadras del club. Así mismo, estas bestias cerriles mantienen un porcentaje de los pases de los jugadores al ser vendidos al exterior, es decir: son soportados por la propia dirigencia de la institución deportiva con grandes sumas de dinero en euros. De este negocio también no quedan afuera los Moyano. Padre e hijos participan en grandes porcentajes en la compra y venta de jugadores de este mismo club, manteniendo relaciones estrechas con los líderes de su barra brava, los cuales participaron en varios actos de "los camioneros" o de la CGT como fuerzas de seguridad. El mismo "Hugo" tiene la "concesión" (regalo de amigo del presidente Comparada) del miniestadio del club Independiente, ubicado en la sede social, para desarrollar los espectáculos de boxeo, los cuales conforman el nuevo negocio del sindicalista, en dicho lugar.


La alimentación de estos sectores, y el uso que de ellos se extrae, solo evidencia la descomposición del gobierno de turno y su aristocracia obrera, que permanentemente deben recurrir a turbios negociados y al contrato de perros mesnaderos para prolongar su purulento poderío.

1 comentario:

Anónimo dijo...

son todos ladrones
en racing pasa lo mismo
mariano