lunes, 15 de junio de 2009

artesanía política (reflexión junto a W. Benjamin)

cuando Walter Benjamin se sintió atraído por el marxismo fue por el carácter hipnotizador que el concepto de superestructura arrojaba, en la descripción que de este se hacía en la analítica de la sociedad capitalista dentro de la teoría marxista. Lo que este crítico del arte contemplaba en la expresión de este concepto, era el emplazamiento de todo aquello que no tenía su especificación lingüística. Era la culminación de la transferencia sensual-material a justificación especulativa. Esto conllevaba a embeberse con el "marxismo vulgar" y el "marxismo adialéctico". Sin embargo, lo interesante de esta mirada es la referencia a la superestructura como la metáfora que concreta la unidad de mundo. Justamente Engels sostenía que el producto de la superestructura acude a solventar el sistema económico vigente.

por otro lado, Benjamin aludía a estimular un tipo de pensamiento crudo que acompañe al pensamiento dialéctico en su acontecer: "Hay muchas gentes cuya idea del dialéctico es la de un amante de sutilezas...Los pensamientos crudos, por el contrario, deben informar y participar del pensamiento dialéctico, porque no ilustran más que la referencia de la teoría a la práctica...un pensamiento debe ser crudo para convertirse en acción". Este pensamiento craso es aquel que remite al comentario de lo práctico, pero más bien a la descripción de lo real. Esta acotación interesante alude a la variable de la cual el pensamiento no puede liberarse en su acometida dialéctica, para no caer en un mero sistema quimérico de categorías. Más aún cuando está en juego el vínculo con categorías autonomizantes brotadas de la estructura del pensamiento burgués.

ahora bien... al incrustar, esta modalidad representativa benjaminista de la superestructura marxista y el pensamiento crudo, al plano político electoral nacional, que hoy congrega a toda la palestra de dirigentes públicos : ¿No constituye un acto evidente de la manipulación de la superestructura cuando se acepta pasivamente por parte del electorado la candidatura testimonial? ¿No invita, el mero desliz sobre la intención de esta maraña, al mismo electorado obturado a "abrir" esa presentación política mediante un pensamiento dialéctico acompañado de otro tan crudo y craso que revele el material que fecunda esa mentira?
La pandemia que sufren los asalariados no sólo se expande en los circuitos de la salud y del trabajo sino también en el teatro político del momento. Las listas testimoniales exteriorizan artísticamente lo que, desde el marco político gubernamental, no puede ser oficialmente teorizado: la no-democracia de la democracia formal.

con ello la artesanía política demuestra su capacidad creadora de cacharros estéticos certificando la función superestructural en el régimen económico imperante. En consecuencia la democracia evidencia su pérdida de autenticidad en el régimen de producción capitalista, producto de la necesidad inevitable del capital de mantener su posicionamiento dominante bajo cualquier tipo de subterfugio.

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